Es muy habitual escuchar a muchos hombres, sobre todo a los más jóvenes, por su menor experiencia, quejarse de la zona de amigos. La zona de amigos es cuando la mujer con la que nos gustaría tener sexo nos considera un simple amigo. Para no concedernos lo que buscamos en ellas, las mujeres utilizarán expresiones del tipo «te quiero como a un hermano», «nuestra amistad es muy importante para mí y no quiero estropearla», «no estoy preparada para una relación», etc. En la zona de amigos se cae en un instante y no se sale victorioso jamás.

Desde el punto de vista de la mujer, la zona de amigos es un proceso muy simple, se produce cuando la mujer identifica al hombre con cualidades como amabilidad, atención, simpatía, confianza, pero no ve las características que la ponen directamente cachonda, las de un hombre independiente, viril, intimidante, fuerte, dominante, autoritario y cientos de atributos más que le provoquen deseo sexual.

Empecemos por destruir algunos mitos. Salvo que sea completamente estúpida, una mujer sabe inmediatamente cuando estáis intentando seducirla, es muy raro que el intento sea tan sutil que no se dé cuenta. Otra cosa és que aparenten darse por no enteradas.

Estáis en la zona de amigos cuando las adorais esperando que llegue el día en que caerá rendida en vuestros brazos, lamentándose por haber estado ciega tanto tiempo y entregándose apasionadamente. Desengañaos, esto no ocurrirá jamás.

Para una mujer la atracción sexual y la amistad son 2 situaciones totalmente contrapuestas, no tienen nada que ver la una con la otra. Un hombre conoce la diferencia entre el sexo y el amor, no le hace falta amor para follar. Una mujer, en cambio, interpreta que cuanto mayor sea el deseo y el impulso sexual del hombre, más amor siente por ella. Aquí está el error de muchos de los hombres que cae en la zona de amigos. Creen que respetar a la mujer sexualmente, reprimiendo todo acercamiento sexual, es una prueba de amor por ella que la mujer va a saber valorar. Pero no es así porque ocurre precisamente lo contrario. Si cuando las conocéis no os mostráis enseguida sexualmente explícitos, creerán que dudáis e interpretarán que dudáis por 2 razones. 

Una, por que no las encontráis suficientemente atractivas para vosotros y las hacéis sentirse feas. Y dos, porque estáis siendo unos cobardes, lo que os descarta como hombres dominantes y superiores a ellas. Ninguno de estos dos casos lo perdonarán jamás y habréis muerto sexualmente.

Para conseguir tensión sexual con una mujer, no podéis ser demasiado simpáticos, no podéis estar continuamente disponibles para ella, ni podéis ofrecerle vuestra amistad, porque la amistad presupone igualdad, y una mujer nunca os verá como iguales, o sois superiores, o sois inferiores a ella, no hay término medio. Si sois difíciles de acceder, ocupados, importantes, os verán como superiores a ellas y podrán sentir la tensión sexual necesaria para entregarse.

Si te conviertes en su amigo es porque ella previamente te ha rechazado como amante potencial, lo podrá disfrazar con una sonrisa, con palabras dulces que no te hieran o sin decir nada en absoluto, pero te ha rechazado sexualmente.

En la zona de amigos no ganarás nunca porque ya perdiste al conocerla, pero claro, es una situación confusa porque ella insiste en frecuentar tu amistad, porque busca tu apoyo y tu lado confidente.

Convirtiéndote en su amigo, le estás confiando además, tus propias debilidades, que ella interpretará como femeninas, es decir, que a sus ojos te estás autocastrando; cada vez eres menos masculino.

Aun así, ella no és la que ha generado esta situación, la mujer que te utiliza como amigo, se aprovecha de lo que le das gratuitamente. Pero se sincero contigo mismo, ¿le darías realmente valor a cualquier cosa que consiguieras gratis y sin esfuerzo?, pues ella tampoco.

Nadie te está obligando a darle todo, lo haces tú voluntariamente; porque crees equivocadamente que conseguirás lo que deseas de ella entregándote porque sí, y ella está encantado porque obtiene de ti todos los beneficios de una relación de pareja sin ninguna contrapartida. Ella no comprende por qué lo haces, pues ella nunca lo haría. O lo comprende pero se avergüenza, porque ve como te humillas a cambio de nada.

Tampoco se puede olvidar que muchísimas mujeres tienen una baja autoestima e interpretan que quienes las halagan y las colman de favores son inferiores a ellas. ¿Porque como será de poca cosa un hombre, capaz de admirar a una mujer que se ve a sí misma con tres mil defectos?

En definitiva, una mujer os pondrá en la zona de amigos si le regaláis toda vuestra disponibilidad, si corréis cuando os llama, si escucháis con demasiada atención. Y si tenéis una cita con una mujer os descartará si no sois osados y atrevidos sexualmente.

Cuando una mujer accede a tener una cita sabe perfectamente que se pone en la situación de que algo mínimamente sexual ocurrirá. Por tanto, una mujer nunca os reprochará haber intentado besarla.   En cambio nunca olvidará que pudisteis y no lo intentasteis, y como no hicisteis lo que esperaba, se acabó.  Lo máximo que conseguiréis de ellas, si insistís en frecuentarlas, es caer en la zona de amigos.  Y esto tiene consecuencias negativas, porque malgastáis vuestra energía y vuestro tiempo en una mujer que no os amará, en lugar de olvidarla y dedicar vuestro esfuerzo a buscar a otras mujeres más accesibles, o mejor aún,  a desarrollar vuestros propios intereses y vuestras ambiciones profesionales, intelectuales, deportivas, etc.  

Muchas mujeres consideran a los hombres como el atajo para conseguir fácilmente lo que a los hombres les lleva años de esfuerzo, trabajo y dedicación. Es decir, el dinero, el estatus social, el poder y la fama. Para conseguirlo de los hombres que se resisten a regalarlo, la mayoría de mujeres piensa que con follar basta, y tristemente tienen razón. Pero si el hombre no se resiste y lo da todo gratuitamente, la mujer ya no necesita recurrir al sexo como moneda de cambio, con lo que el hombre cae en la zona de amigos quedándose a dos velas. 

En cierto modo, se podría considerar la zona de amigos, como una forma abusiva de relación, o incluso, como una estafa emocional por la que una mujer se beneficia del hombre amigo sin contrapartida, aprovechándose de sus sentimientos hacia ella.

Pero este punto de vista es parcialmente falso y tramposo por la simple razón de que las mujeres no son las que han provocado esta situación, son los hombres los que se meten así mismos en la zona de amigos por miedo a afrontar el riesgo al rechazo.

Ella te utiliza como amigo porque tú has decidido ponerte a ti mismo en esa situación. La mujer tras la que giras no te ha obligado a ser su amigo, la decisión ha sido tuya y tú eres el responsable de tu sufrimiento. Ella se consideraría tonta si no aceptara lo que le das gratuitamente, no se apiada de ti y muy pocas te dirán que no a tus regalos.

¿Pero por qué te has puesto a ti mismo en esta situación? 

Primero por cobardía, has decidido ser el satélite de la mujer que te gusta, por miedo a perderla si te rechaza, esto te permite alimentar la ilusión de que significas algo en su vida. Pero solo conseguirás ser el paño de lágrimas en el que esa mujer descargará sus dramas con el malote(patán) que se la tire. En definitiva, te quedarás a 2 velas.

La segunda razón, sí, lo has intentado pero te ha rechazado, a pesar de todo insistes en orbitar a su alrededor porque no quieres perderla. Pero es que ya la has perdido. Esa mujer simplemente tolera tu presencia mientras se beneficia de tu auto esclavitud para con ella, pero no esperes nada más porque no lo habrá.

Tercera razón, esperas pacientemente a que algún día llegue tu turno. En ese caso has visto demasiadas películas románticas, las cosas no ocurren así en la vida real, ese maravilloso día no llegará jamás.

La cuarta razón, tienes demasiado miedo a dar el primer paso y esperas de ella que lo de por ti. Por muy moderna y empoderada que sea la mujer, esto no va a ocurrir.

En las relaciones entre hombres y mujeres, los hombres son los activos y las mujeres las pasivas. En el mundo de las mujeres eres tú el que se tiene que poner en peligro si aspiras a una, eres tú el que tiene que arriesgarse a ser rechazado. Es injusto sí, pero si te metes a seducir a una mujer, la igualdad no existe, eres tú el que deberá exponerse, porque ella es muy consciente de que el rechazo es humillante. 

Cuando rechaza a los hombres que no le gustan, ve claramente el dolor y la humillación que experimenta el hombre rechazado. Ella jamás dará el primer paso porque ni tan siquiera soporta la sola idea de pensar en verse rechazada y por tanto humillada. 

Las mujeres siempre adoptan la posición más cómoda, es decir, la actitud pasiva. Y además también, porque tienen a tantos hombres babeando a su alrededor que no necesitan tomar la iniciativa.

Por tanto, si conoces alguna mujer que te gusta, no tomas la iniciativa rápidamente y te esperas, ya es tarde, has perdido. Y si a continuación decides situarte en la zona de amigos de esa mujer, acepta tu nueva condición de esclavo de las mujeres y no te lamentes, porque estar ahí lo has decidido tú. Pero si no quieres caer atrapado en la zona de amigos o  estás en ella y quieres salir, estás de suerte porque no se necesita un manual de cien páginas; el método para salirse es muy fácil y al mismo tiempo brutal. Basta con decir ADIÓS.

¿Qué puedes perder despidiéndote de ella para siempre?, ¿su pseudo amistad?. Se honesto contigo mismo, esa amistad no lo es, es una relación de servidumbre y no un intercambio igualitario. Tú decides si rompes los barrotes de la prisión que te has construido; no tienes nada que perder porque nada tienes.