¿Por qué seducir?, ¿para qué seducir?, ¿qué coño les pasa a las mujeres?, ¿cómo funciona el universo?, y ¿quién es el responsable de la última trilogía de Star Wars?

Estas serían las preguntas que, grosso modo, se haría todo hombre hecho y derecho. Hoy estáis de suerte, porque este blog nace para dar respuesta a las tres primeras preguntas; las demás, solo el tiempo dirá.

Estáis aquí, porque aún leyendo y visionando ingente cantidad de información sobre seducción no habéis avanzado, o ya bien, dicho avance ha sido/resultado insuficiente. Cansados de buscar la aguja en el pajar os desviáis del foco de la seducción, no digo que el crecimiento personal esté mal, al contrario, pero os despista de las bases, y por ende, descuidáis los pilares que sostienen todo lo demás.

¡Ah, ¿qué no os he dicho cuáles son?!. Punto uno: imagen; dos, actitud, y tres, naturaleza femenina. Todo explicado por un tío del 20% que no siempre ha sido del 20%.

Estáis en un blog destinado a los compañeros que vamos entrando en los cuarenta.

¡Qué no os engañen con que son los nuevos treinta, despertad, que seguís teniendo cuarenta! Y más que nada, porque los de veintipico estáis pelados y así no vais a hacer rico a este cerdo capitalista opresor. Mmm… no. También sois bienvenidos, y aunque puede que os chirríen ciertos aspectos de los que aquí se debatirán, pensad que quien os habla es la voz de la experiencia, y sí, ¡hemos tenido vuestra edad, millennials de los cojones!, también hemos pasado vuestras mismas miserias.

Todo esto lo hago porque estoy cansado de que todo el mundo me diga:
-¡Tío hazte un canal de Youtube, haz un blog, haz un Patreon!.
-Pero dejadme en paz, vivo muy bien sin este tipo de responsabilidades. Que cada uno se busque la vida.

Al final… ya lo veis, un calzonazos, un planchabragas, un mangina escribiendo cuatro líneas para satisfacer a cuatro colegas que me necesitan más de lo que creen… Sí, reconocedlo, pero antes, acordaos que tengo un Patreon… cabrones. Ah, una cosa os digo, esto va a ser una ventana hacia mí, todo lo aquí contado está basado en mi experiencia personal. Así que, después no me vengáis a cuestionar los mandamientos que aquí se van a exponer. Empieza mi puta religión.