Cuando una imagen vale más que mil palabras.
A diferencia de lo que os puedan decir por otros lares, que también están en lo cierto, en mi opinión, lo más importante, y con diferencia para empezar a ser visible a ojos de las mujeres, es LA IMAGEN.
¡Y estáis de suerte! Porque a diferencia del estatus social y de la autoestima, donde sí hay que hacer una inversión intelectual, para tener una imagen de puta madre, capaz de girar cuellos femeninos hasta la contractura solo necesitáis… DINERO.
Nadie dijo que seducir mujeres fuese barato.
Y si os pensáis que una mujer, que invierte cantidades ingentes de recursos en imagen se va a conformar con una camisa del Zara y unos pantalones de H&M estáis muy equivocados. Ellas os quieren ver guapetones, que cuidáis vuestra mercancía, igual que hacen ellas. Porque en el fondo, y para consuelo de pocos, las mujeres disfrutan llevando a su lado a un hombre capaz de provocar la envidia de sus competidoras. Les gusta pensar: -¡Jodeos zorras, este es mi hombre!.
Por lo tanto, a parte de que sepáis que podéis girar cuellos, ellas también deben saberlo. Escuches lo que escuches saliendo de la boca de una mujer sobre la imagen masculina, no te lo creas; que el físico no es importante, que lo importante es conectar, que una mente estimula más que un cuerpo, que un día me tiré a un gordo… ¡Todo es mentira!, a la segunda cerveza, si rascas bien, empezarás a descubrir la verdad, y no digo que todo lo anteriormente mencionado no sea importante, y que tengas que llegar a un nivel top también, pero el aspecto físico es la llave para que te concedan «el honor» de escucharte.
No te dejes llevar por estas bonitas palabras.
Llegar a un nivel top, en cuanto imagen va a ser un via crucis, vas a tener que sudar la gota gorda, literalmente. Vas a tener que cagarte en mí todos los días, y maldecir el momento en que llegaste a este blog y pusiste en marcha mis consejos. Te pediré que pongas un cubo al lado para cuando tengas que vomitar. Y cuando acabe contigo, serás un puto portento, capaz de diferenciarse del resto de mortales solo con tu presencia, ah, y con tu cartera, no lo olvides.
Hasta aquí, está todo escrito del tirón. Si llegas de los primeros, tendrás que esperar a que desarrolle los siguientes puntos. Ten paciencia, y si llegas de los últimos, quizá me haya hecho demasiado mayor.
