Cuando las palabras carecen de sentido

Si ahora mismo tuviese una entrevista con vosotros y posteriormente me enseñaseis vuestro armario, me quedaría callado durante un minuto, en blanco, con la mirada clavada en un punto como si mirase al infinito. Tras el minuto, te miraría y te diría de manera tranquila pero firme: -Tira toda esa basura al contenedor. Pero como no soy tan cabrón, y soy consciente de lo que os ha costado acumular semejante vulgaridad, solo tendréis que deshaceros del 90%, jojo.

En serio, tenéis ya cuarenta o alrededor, y estáis en la edad idónea para vestir con estilo. La ropa que diseñan para los hombres de estatus la hacen pensando en individuos como vosotros, no desperdiciéis la oportunidad. Y a mí me pone cachondo deciros esto porque es donde me voy a pulir gran parte de vuestro presupuesto, destinado a proyectar esa imagen de alto nivel que tanto anheláis.

¿Sabéis a quien también excita que me pula vuestro presupuesto en ropa?, sí, a ellas. ¿Os acordáis cuando en el artículo de cuidado personal os prometía miradas encontradas? No hay nada que transmita más estatus que el estilo adecuado. Y no os confundáis, no tiene nada que ver con firmas y marcas. El estilo es una combinación de telas, color y ajuste. Lo más importante es que la ropa que lleves te quede como un guante, y mi responsabilidad es haceros saber cuando la ropa os va realmente como un guante.

Cuando acabe de redactar este artículo pensaréis: -¿Qué se ha creído este tío, que con una camisa y unos pantalones vamos a atraer la atención de las mujeres?. Pero no comprendéis que la imagen no se compone meramente de unos pantalones y una camisa. El conjunto y la puesta en marcha de forma física, cuidado personal y complementos, los cuatro a la vez y llevados a la perfección, será lo que atraerá la atención, tanto de mujeres como de hombres, ¡así que atended!. Y vosotros, millennials de los cojones también, que esto no sabe de edades.

Como ya sabéis, el rostro representa nuestra carta de presentación y atrae toda la atención, por eso la importancia de cuidar hasta el más mínimo detalle, también la expresión y el lenguaje no verbal. Es importante cuidar con especial atención los colores que situamos a su lado. Ahora no voy a entrar a enumerar los distintos tonos según seas de piel clara o morena, eso lo dejaré para una entrada más específica y técnica, pero sí te voy a decir que camisas tiene que haber en tu armario y que requisitos deben cumplir.

El estilo empieza con la palabra Camisa

Las camisas son prendas indispensables para un hombre, es la prenda por excelencia y a la que podréis sacar más partido. Se puede utilizar en multitud de ocasiones, tanto de manera formal como informal. Apostad por colores lisos y básicos, nada de estampados, rayas o cuadros; los lisos soportan las tendencias y son fáciles de combinar.

Escogeremos siempre camisas con corte slim fit o super slim fit, éstas son ceñidas de cintura y estilizan nuestra figura. Aunque aconsejo, siempre dentro de las posibilidades de cada uno, se lleven al sastre a ajustar a la perfección, sobre todo, laterales y pinzas.

Cuando vayamos a comprar camisas debemos saber que talla es la adecuada para nosotros, para eso te daré unos sencillos consejos con los que no la liarás y volverás a llenar de vulgaridad tu armario.

Anota estos tips, que empezamos:

1.- Abotona la camisa hasta el último botón del cuello. Si te cabe uno o dos dedos entre el cuello y la camisa, es correcto, si caben tres es grande, y si apenas cabe uno es pequeña.

2.- La costura del hombro tiene que quedar justo en el punto que conecta hombro con brazo. Que apoye en el hueso que tenemos al terminar el trapecio.

3.- La costura bajo la axila debe estar lo suficientemente alta como para no crear una bolsa y que parezca que tenemos sesenta y cinco años. Una costura elevada define la espalda y estiliza la figura.

4.- Controla la longitud de la manga, desabotónala, deja caer el brazo, y ésta tiene que descansar sobre el inicio de la mano.

5.- Regla formal-informal. Para la camisa informal, aplica todo lo mencionado anteriormente, salvo que ésta no podrá nunca tapar nuestro bonito trasero, que llegue por la mitad o que lo tape 2/3 partes. Normalmente este tipo de camisas se llevan por fuera. Para lo formal, que lo supere, ya que se lleva siempre por dentro del pantalón y ayudará a que no salga de éste.

Las camisas serán siempre de manga larga y para situaciones calurosas, nos remangaremos las mangas. No hay nada más atractivo para una mujer que un hombre con las mangas de camisa remangadas y dejando a la vista un buen antebrazo bien trabajado en el gym.

Nuestras camisas pueden ser de varios tejidos, pero como no, siempre recomendaré los que favorezcan la figura, así que tejidos como el popelín en compuestos ligeramente elásticos ayudarán a favorecer el movimiento pese a que la camisa vaya ajustada al milímetro.

Ahora señores, tras todo este rollo imprescindible, toca deciros que colores básicos no pueden faltar en vuestro armario, tomad nota: negro, gris, azul marino, azul celeste y blanco. Todos lisos e inmaculados. Con estos cinco colores se marcarán las bases de la combinación. No necesitáis más, de momento.

Y el estilo continua con la palabra Pantalón

Si el rostro es nuestra carta de presentación y con la que proyectamos deseo, estatus y atractivo, el culo es nuestra primera herramienta para sexualizar. Cuando superéis el filtro de la cara, a lo segundo que os echarán el ojo será al culo. ¡Claro!, a ellas les encantan los culos, como a mí, jojo. Así que no sintáis vergüenza ni reparo a la hora de ejercitar esos culitos en el gimnasio. Para eso, y como acabamos de entender el grado de atención que le tenemos que prestar, seremos muy cuidadosos a la hora de escoger los dos tipos de pantalón que no pueden faltar en nuestro armario.

Los jeans son los pantalones todoterreno para hombre y la prenda más usada. Se sitúan en un escalón inferior a los chinos en cuanto a formalidad, y deben ajustarse a nuestro cuerpo, siendo los cortes slim fit y skinny ideales para lucir una buena figura y potenciar el estilo.

A la hora de comprar un jean tenemos que escoger el correcto; no todas las marcas nos favorecerán, y dentro de la misma firma, no todos se ajustarán a los requisitos. Como con las camisas, os daré unas pautas sobre las que os tenéis que enfocar:

1.- La primera área importante se encuentra en la cintura. Deberéis escoger la talla correcta que os permita llevar la prenda sin cinturón.

2.- Existen tres tipos de tiro (distancia entre la cintura y la costura de la entrepierna), tiene que asentar exactamente en la cintura. Escoged un tiro medio, el alto os hará parecer mayores y el corto, femeninos.

3.- En el culo no desearemos ninguna flacidez del tejido o exceso de tela. A las mujeres les encanta ver que podemos llenar el pantalón —y no solo por delante—. Asegúrate que en esta región tus jeans tallen bien. Si no encuentras alguno que cumpla este requisito es porque necesitas trabajar duramente la zona en el gym, nunca descuides el tren inferior.

4.- En los muslos tiene que quedar ceñido, pellizca el costado, si puedes coger 2 cm de tela está correcto. No dejes tampoco que parezcas una morcilla embutida.

5.- En el tobillo deberá quedar a la altura de las zapatillas o zapatos, que no sobre tela, tampoco dejes que se arrugue sobre la zapatilla.

Los jeans los puedes combinar con infinidad de prendas y complementos, camisetas, camisas, zapatillas, botas, mocasines, zapatos o chaqueta tejana. Y para conseguir un estilo elegante, pero casual, los podrás también combinar con blazers.

Una de las prendas estrella para el hombre es el pantalón chino. Su tejido es 100% algodón y tiene una estructura que evita acaloramientos durante días cálidos, además de favorecer la comodidad, razón por la cual se diseñaron.

Estos los puedes utilizar para expresar desde un estilo casual hasta formal, según lo combines con otras prendas. Utiliza unas Vans o zapatillas de piel blanca para prestar un estilo más casual. Unos mocasines monk o chelsea denotarán formalidad. Combina el chino azul y beige con zapato marrón y tonos grises con zapato negro.

Los colores que no pueden faltar en tu armario son los siguientes, toma nota. Jeans: negro, gris, azul marino y azul claro; chino: azul marino, gris, camel, beige y beige claro.

¿Cómo terminar con estilo?

Ahora que ya sabemos que camisas y pantalones ponernos y como escogerlos, solo hace falta que los envolvamos con una bonita chaqueta.

¿Estaréis pensando de qué tipo de chaqueta os voy a escribir, colores, texturas…? Mmm, no. Os ahorraré gran parte del estrés que lleváis acumulado y de momento solo os preocuparéis de americanas. Secaos las lágrimas para que os pueda explicar por qué solo tendréis este tipo de chaqueta en el armario.

Cuando una mujer te mira, en menos de dos segundos, ya sabe si tu estilo está alineado, si te va a conceder el honor de permitirte decirle «hola», si se va a acostar esa noche contigo, te va a presentar a su madre, hijos, hipoteca, divorcio… Bueno… quizá tanto no, tienen sus limitaciones. Pero si estás alineado en tu imagen y expresión corporal, sí. Así que llevaremos americana porque es la prenda que más se va a alinear contra todo el estilo que en este blog se presenta y presentará.

Seguro que ya sabréis que existen varios tipos de americana y nomenclaturas, que si chaqueta americana, saco, blazer, etc. Bueno… tampoco tantos. Personalmente me da igual que tipo de americana vayáis a llevar. Si trabajas en una oficina y la clave en este entorno es la formalidad, ya dispondrás de varios trajes, si no, deberías disponer, y podrás utilizar las americanas cuando fuera de la oficina reduzcas esa formalidad. Para los albañiles, soldadores, pescadores, carpinteros, ah, y estudiantes, os tendréis que hacer con mínimo una americana negra. Lo ideal es tener tres: negra, azul marino y gris. Pero ya lleváis un buen desembolso y podemos aguantar con la negra una temporada. Los «ejecutivos» no os ríais tanto, seguro que vuestros trajes dan pena, en ese caso, id pensando en cambiar todos esos trajes, anda.

En el mercado encontraréis dos tipos de chaqueta, la propiamente dicha americana, que se llama así por formar parte de un traje completo, o el blazer, diseñado para llevar sin pantalón de vestir, con tejidos más sport y sin tanta parafernalia en el interior. Cualquier tipo de los dos mencionados será correcto. ¡Ahora!, ambos deben tener cualidades importantes:

1.- Los hombros clavados en el sitio. No hay nada más feo que una americana que se arruga de hombros o que no te permite juntar los brazos. Aseguraos que os queda como un guante en esta zona, ya que es la única que no podemos poner en manos del sastre.

2.- Os tiene que cubrir justo el culo, ni más alta ni baja. Existen muchas marcas y modelos, id probando.

3.- Las solapas a gusto del consumidor. Esto es una chorrada pero cuando vayáis a por la chaqueta, poneos el mejor outfit que tengáis para ese color deseado. Cuando os miréis al espejo tenéis que poneros cachondos mirando lo genial que os quedan esas solapas, ya si pedís o no el número a la dependienta corre a vuestro cargo.

4.- La cintura, después de los hombros, lo más importante. Como siempre, escoged cortes slim fit. Os tiene que hacer la «V» encima de la cintura y seguir todo el contorno de la espalda. Esto es fundamental. Todo eso que ganéis en la prenda de fábrica os lo ahorraréis de sastre.

5.- Para las mangas deja caer el brazo al costado del cuerpo y que termine en el hueso de la muñeca. Comprueba que la camisa sobresale 1,5 cm, ahora estará clavada.

Con estos últimos cinco puntos, y todas las pautas antes mencionadas, ya puedes construir el outfit necesario para cambiar de una vez por todas tu imagen y encauzar un rumbo claro y definido. Para todos aquellos que ahora estéis pensando en jerséis os diré que en la vida he asistido a una cita con jersey, no es necesario y estorba más que beneficia. No descarto posteriormente escribir sobre ello, pero de momento os conformaréis con que acabe este artículo hablando sobre ropa interior. ¿Pensabais que no era necesario?, sí, jojo. Sí que lo es ¡y mucho!.

Calzoncillos y calcetines. No va a ser largo, puntos claros y concisos. No pierdas tiempo con calcetines, seis pares largos en color negro y azul marino, ocho pares «invisibles» repartidos entre negro, azul marino, gris y blanco. Telas de calidad y nos olvidamos, solo reponemos. Calzoncillos de telas finas, suaves, casi aterciopeladas, agradables al tacto. La cinta elástica, de cadera ancha, que se aprecie, con un buen logotipo, colores vivos, que hagan contraste con nuestros pantalones, rojos, azules marino, eléctricos, blancos
—cuidado con estos que se ensucian—. El calzoncillo tiene que ir apretado pero sin oprimir, con un buen dispensatorio genital, si puede realzar los «muchachos», mejor, que se sientan protegidos, cómodos, tranquilos y serenos, que el material genético se mantenga a salvo, ¿para utilizarlo?, ¡NO!, para esparcirlo donde gustes. Unos calzoncillos que encumbren tu culo, que no quieran quitártelos, y cuando lo hagan, que sientan que han abierto el cofre del tesoro, que es hora de que empiece el espectáculo.

BIENVENIDOS A SEDUCIR A LOS CUARENTA