Es de agradecer cuando las mujeres tienen las cosas claras y no te vienen con rodeos. Este caso, con Marta 11, es un claro ejemplo de preselección. Mucho tenía que cagarla para que las cosas ocurriesen como esperaba. Un textgame distendido y espaciado en el tiempo fue suficiente para crear la tensión necesaria y conseguir la cita con pocas frases.