No será de los mejores textings. Pero ligarse a una mujer preciosa de veinte años despeja toda duda. A marta 13 la conocí tomando algo con dos amigos, estaba sentada detrás de nosotros, iba con una amiga, y conseguir el teléfono fue como quitarle el caramelo a un niño. No suelen entrarle de esa manera, por lo que, quizá el daygame, no sea una mala práctica.