Cuando digo «nunca hay que ceder a las exigencias de una mujer, aún a riesgo de perderla», no es en vano. Marta 8 estaba realmente interesada, y quizá la lucha de egos provoco un desenlace no deseado, pero no olvides que antes estas tú y tu comodidad que la de otras personas, más si no las conoces. Comparto una pequeña interacción para que veas que con abundancia no tienes por qué pagafantear, no lo necesitas.






Acaba la interacción disputando quien va a ir a visitar a quien. Y por supuesto yo no voy a dedicar tiempo y recursos a ver a una mujer que está a 61 km. Si quiere algo, que venga a verme.
