La pereza es la gran enemiga de una buena Forma Física
¿Sabes que es un gimnasio?, ¿lo has pisado alguna vez?, ¿has olido ese nauseabundo sudor masculino, típico del guarro que es enemigo del agua y del jabón? Naah… que también huele a féminas, jojo. Pues empieza a concienciarte que a partir de ahora, el gimnasio también es tu religión.
Si deseas tener una forma física digna de ser observada, tocada y acariciada, deberás visitarlo cinco veces a la semana, pero ojo, con visitar me refiero a ir a entrenar, que nos conocemos, cerrad vuestra enorme bocaza y empezad a levantar hierros. Busca espacio en tu aburrida agenda, pero ni se te ocurra faltar.
A partir de ahora es tu máxima prioridad, y lo va a ser durante un año entero. Cuando acabes, vuelve a este punto y sigue leyendo, naah… que vas a poder implementar más cosas, puedes seguir. Me voy a poner un poco serio, rápido se me pasa. Vas a leer cosas que no te van a gustar, pero alguien te lo tiene que contar.
Tío, si eres gordo, ¿qué coño estás haciendo con tu vida? Deja de comer guarradas, —y empieza a comer coños—. Céntrate. ¿Qué tienes ansiedad?, ¿nervios?, ¿estrés?… como todos, amigo mío. Supéralo ya y haz lo que tienes que hacer para remediarlo, que casualmente es lo que dije unas líneas más arriba. ¿Sabías que el exceso de grasa convierte la testosterona en estrógenos?, ¿sabes que son los estrógenos?, ¿no?, pues mírate el pecho.
A partir del 15-17% de índice de grasa corporal (de ahora en adelante, IGC), el cuerpo empieza a transformar testosterona en estrógenos, si tu IGC se sitúa en torno al 30-35%, eres una fábrica de producción de hormona femenina andante, a parte de los inconvenientes que tener sobrepeso acarrea a tu salud.
Así, que para ti, a parte del entreno de alta intensidad (ya hablaremos más adelante), tendrás que chupar mucha cinta y elíptica para bajar a un 20% de IGC. Y para los demás «flaquitos», ahora estoy con vosotros —no os ríais tanto—.
A continuación os dejo una web, donde aproximadamente, podréis medir el IGC y hacer el seguimiento. Comprad una cinta métrica —de costurera— para medir los contornos de cuello y abdomen.
Los «flaquitos», que no subís de peso ni hinchándoos a bollycaos, lo tenéis un poco más complicado. Porque a diferencia de las personas con sobrepeso, que solo necesitan perder grasa, porque músculo más o menos hay, vosotros tendréis que construirlo, —y eso, amigos míos, es una ardua labor, jojo—.
¿Qué hago para mejorar mi Forma Física?
¿Y qué debo hacer en el gimnasio?, ¿CrossFit?, ¿calistenia?… ¡NO!, quitaos de modas tendenciosas e id a lo de toda la vida: un entrenamiento con rutina weider bien estructurado. -Pero es que ese entrenamiento descuida el tronco inferior… ¡Mentira!, he dicho que bien estructurado, entrenas músculo por día y las piernas las divides entre los 5 días, —que ya hemos dicho que no son negociables—, subiendo las series de gemelos, femoral, glúteo y cuádriceps. ¡Ale, solucionado!.
El primer día de entreno tenéis que visitar al monitor de la sala y pedirle una rutina weider con sobre entreno de piernas de 5 días a la semana. Durante el primer mes hacéis circuito para no morir la primera semana, y a partir de ahí, empezáis la rutina incrementando intensidad y apuntando los pesos, —no el vuestro, que nos conocemos, sino el que levantáis—. Veréis como rápido aumenta la fuerza y notáis progresión. Es importante hacer los ejercicios correctamente para evitar lesiones. Como no voy a estar encima de vosotros para daros collejas, miraos este canal de Youtube en el que enseñan los movimientos.
Al empezar el artículo os decía que iba a ser vuestra máxima prioridad durante un año. ¿Eso quiere decir que al año ya puedo dejarlo?, ¡NO!, eso quiere decir que a partir del año, si eres constante y riguroso en el entrenamiento, vas a notar grandes progresos, pero el progreso no finaliza, como puedes apreciar en la escala tiempo-ganancia muscular de la gráfica adjunta.

El cuerpo humano sigue con buena progresión durante dos años más, pero la ganancia en los primeros doce meses es más que significativa. Por esta razón, te propongo el primer objetivo a un año vista. Así que no lo dejes. Te dije que el gimnasio es tu religión si quieres pasearte entre playas y piscinas con «pecho palomo, bien hinchado», jojo. Y para poderte acercar a un grupo de chicas, visiblemente aburridas sobre sus toallas, tendrás que perseverar en tu empresa.
-¡Genial Aitor, hago un año a tope de gym y a triunfar!. -No, no, no… Espera amigo, no corras tanto, que no hemos acabado ni el primer punto. ¿Te pensabas que era así de fácil?, que no lo es, por cierto. Pues te he de decir, que el entrenamiento que tanto sudor y lágrimas te va a reportar solo supone el 50% del resultado. —y el otro 50% no es la actitud, que nos conocemos—.
¿Cómo complemento el entrenamiento?
Como muchos ya sabéis —y si no, no va mal un recordatorio—, tan importante como el entrenamiento es como te alimentes. Así que ve deshaciéndote de fritos, productos envasados, bebidas carbonatadas, etc. Ya sabes, todo lo bueno, jojo.
Eso no quiere decir que si sales uno, dos o tres días a la semana con colegas o alguna amistad te lleves el tupper. No seas ridículo tampoco, haz vida social normal, pero en tu rutina cotidiana sé estricto con la alimentación. Acude al nutricionista para que te diseñe un plan acorde a tus objetivos, sobre todo, si tienes alguna intolerancia alimentaria o algún problema de salud. En este último supuesto, consulta a un especialista médico, tanto el entrenamiento como la dieta que quieres emprender. Si estás como un toro, y puedes comer todo lo que se te antoje, te puedo ayudar a planificar tus rutinas de entreno y dietas —en base a mi experiencia personal— pero paga, ¡cabrón!.
Ahora os podría contar una historia sobre la importancia que tiene todo este rollo para vuestra autoestima, seguridad y salud, pero no lo voy a hacer, no, porque el objetivo de todo esto es que las mujeres os perciban mucho más atractivos. Se os quedará una carita guapetona con rasgos definidos; la ropa ensalzará vuestra nueva figura en lugar de taparla, y ellas… lo notarán, creedme.
Respondiendo a la objeción que seguro me van a poner los «bajitos», os diré:
si no podéis crecer a lo alto, hacedlo a lo ancho, —eso sí, de hombros no de barriga—.
